porque me vuelven a tirar piedras si no logro callar.
Y decir lo que pienso, molesta, y ocultar lo que creo, aún más.
Y en mi boca se pelean abejas y siento veneno en el paladar.
Me morderé la lengua, y sentiré, quizás,
que sobro en este mundo egoísta.
Que este ya no es mi lugar.