El silencio correspone a las coordenadas que las palabras representan. Esto es: X, Y, Z... Si al silencio lo representamos o lo denominamos como la incógnita a descifrar... ¿ no es, sino, la base del problema? ¿ La columna vertebral de cada ecuación? Y, por tanto, ¿sin esa incógnita la ecuación no dejaría de existir?
Intentando aplicar las matemáticas al lenguaje, llego a la conclusión de que el silencio no es sino la suma de palabras, aunque corresponda numerosamente a la ausencia de éstas. Es algo indescriptible al que denominamos con incógnitas pero que buscamos insaciablemente descifrar. Al ser descifrado, el silencio pasa a ser esa palabra ( si bien la palabra equivale a los números, y como ellos, son infinitas). Me arriesgaría a concluir que palabra es igual a silencio, como X es igual a 1. Ambos son complementarios y, aunqe necesitamos respondernos con palabras, adoramos las respuestas de los silencios.
Y qué más da lo que sean las palabras mientras el silencio se materialice en sonrisas... gracias.