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domingo, 7 de agosto de 2011

De seis a cero

Hoy.
Cuando todo se tambalea a mi alrededor,
cuando el tiempo se convierte en rana,
y salta de nenúfar en nenúfar.

Hoy,
cuando un seis se convierte en cero,
y entre tropiezos cruzo los dedos.
Cuando todo se vuelve pequeño.

Lo confieso:
A veces lloro y río por momentos.

Cuántas veces Ismael me cantará:
"¿qué harás haciendo?".

Si soy una madeja
que deja que la lleve el viento,
y me pruebo nuevos sentimientos
por esconder los que me matan por dentro.

Hoy,
que piensa en tantos recuerdos
llenos de ayeres que vuelan...
llenos de vértigos,
lejos...

viernes, 3 de diciembre de 2010

Vidrios de degustación

Se habían cansado de escribirse,
o tal vez de quererse.
Se habían cansado de reencontrarse,
de las risas a altas horas,
y de los crepes con sabor a chocolate.
Dejaron de regalarse gestos,
de compartir manta en invierno,
dejaron de dejar pasar el tiempo.
También de componerse versos.
Y fue en la ciudad donde todos poseen
pero de la que nadie es dueño,
aquella que era capaz de unir corazones
y destruir recuerdos.
Aquella que fue testigo
de amistades inquebrantables
y de solitarios deseos.

A veces oigo cristales romperse, y creo que simplemente es el viento que arrastra heridas pasadas para volver a renacer en felices recuerdos. A veces...

lunes, 24 de mayo de 2010

Amoratado

Con su cuerpo amoratado cosecha limones en el estercolero
y en el amor atado a otro cuerpo tiende desilusiones de recuerdos.

Y es que la decepción suele ser el hombre más violento...

Fotografía Laura Marcos.

lunes, 17 de mayo de 2010

Sólo decirte

Esta vez fueron mis ojos los que lloraron por tí.
Tú siempre fuerte, ante cualquier peligro,
ante cualquier pérdida o derrota.
Siempre serás ese guerrero de la espada de plata
que esconde su alma rota,
su mochila con los golpes de la infancia,
sus zapatillas ya cansadas de escapar.
En tu escudo de hojalata
te escribo palabras de consuelo
para que te abracen en los malos sueños
mi risa y nuestros buenos momentos,
para que mis versos acorten distancias
y paren del reloj mis segunderos.
Hoy te doy todo aquello que te di,
y vuelvo a perder la compostura y sus restos.
Y es que mi corazón de costura
desea hilarse con tu amargura
para unirse contigo de nuevo,
y decirte en silencio cuánto lo siento.

Parce que vous savez que je serai toujours là.
JTA

sábado, 1 de mayo de 2010

Vuelvo a alzar el vuelo

Vuelvo a sentirte cerca,
a respirar tu aire,
a caminar en tus mismos pasos.
Dar la mano a tu viento,
y pasear despacio
por el embarcadero.
Vuelvo a abrazar a los sentimientos.

Volvemos a ir a destiempo,
a ser víctimas de los recuerdos.
Y la injusticia representa
el papel de verdugo
y me arranca la cabeza,
el alma. Mis grietas.

Vuelvo a convertirme en nada,
querer ser el soñador cuerdo
que intenta volar sin alas.

martes, 9 de febrero de 2010

Y si te olvidaste de mis manos

Y si te olvidaste de mis manos
te escribiré con la tinta de mis huesos
que recuerdan esos años olvidados
en que parecíamos héroes de acero.
Tú, ángel desbocado
que intercambiaba mentiras con besos
y entre nubes de algodón
se estremecieron los cuerpos,
fusionamos errores con aciertos.

Llamaríamos pasión
a quien calla en silencio.

Ahora eres mi ángel peregrino
quien me canta al oído
claveles de un sol perdido,
quien vuela alto, libre, erguido.
Quien, tal vez, no mira al pasado
por no encontrar su corazón herido.

Y si te olvidaste de mis manos
seré yo quien te ahorque con mis brazos
para sentirte por siempre, diminuto, inmenso.
Y recordarte
que mis recuerdos firman con tu aire
y que en mi nombre también se esconde
la figura de un ángel.



Porque una vez vi pasar un ángel...

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Seul

En penumbra. Como el susurro de murciélagos de la noche, dispuestos a abatir sus alas de acero.

En silencio.Como el río de nervios que recorre mi cuerpo, que palpita buscando un surco en el océano.
Una vez más. Me observo, esta vez desde cerca. Lejos de todo aquello que fue mio, que era nuestro. Sola, entre fonemas incomprensibles, entre tonos de voz orgullosos, bohemios.

Vine para gobernar castillos y sueños, y encontré mi piel aislada de recuerdos.



Sí, Paris no tiene dueño...